
Dicen que la andaluza, para ser hermosa, debe de tener tres cosas negras: las pestañas, las cejas, el pelo; tres cosas blancas: la tez, los dientes y las manos; y tres cosas rojas: los labios, las uñas y los pezones... Y ella lo tenía todo.
Mentía, siempre mentía, y cuando hablaba, yo le creía... Era más fuerte que yo.
Y creo que sólo después de estar allí tendida, fría y hermosa, fue mía, sólo entonces me perteneció.

El primer hombre que comparó a la mujer con una flor, era un poeta. El segundo, un imbécil.
No daba un solo paso que no condujera al abismo.
Marcha toreador. Bizet.
¿Alguna vez te han comido el corazón a mordiscos?
Bésame, y tal vez vuelva a quererte un poquito...
Dicen que las mujeres y los gatos nunca vienen cuando se les llama, pero acuden sin falta cuando no se les hace caso.
Habanera. María Callas.
El amor y el dolor son nuestros mejores maestros en la vida.

Dicen que la andaluza, para ser hermosa, debe de tener tres cosas negras: las pestañas, las cejas, el pelo; tres cosas blancas: la tez, los dientes y las manos; y tres cosas rojas: los labios, las uñas y los pezones... Y ella lo tenía todo.
Y creo que sólo después de estar allí tendida, fría y hermosa, fue mía, sólo entonces me perteneció.
¿Alguna vez te han comido el corazón a mordiscos?
Dicen que las mujeres y los gatos nunca vienen cuando se les llama, pero acuden sin falta cuando no se les hace caso.
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